martes, 22 de febrero de 2011

La cosa es que me abrazaste...

La cosa es que me abrazaste.

Y en ese abrazo dejé mis días,
dejé mis suspiros,
mis sueños,
dejé mi realidad.

Me abrazaste y te quedaste conmigo,
aún sin quererlo.

Sí, ahí me fui yo: en tu abrazo.

Y pierdo mis días, mis besos y deseos;
te pierdo a vos,
me pierdo yo...

Quisiera volver el tiempo y quitarte el abrazo;
sacarte tus sueños
y hacerlos míos.

Porque me abrazaste y te llevaste mi alma;
mi todo intacto,
todo de mí.

Hasta vos mismo te fuiste de mí,
en tu propio abrazo.